(...) "La izquierda española en el Gobierno, maleable, insustancial y líquida, ha roto los pronósticos políticos más sólidos de los ciudadanos y de la democracia española, y ha sumido al país en un páramo yermo de tierras movedizas, inestables y caóticas. El Ejecutivo socialista, al intentar plegar su agenda sociopolítica a las demandas incongruentes de los más radicales, de los independentistas más ariscos, de la izquierda más huraña y de los sectores sociales más demagógicos y populistas, ha roto unilateral e irresponsablemente con algunos de los valores más importantes sobre los que se ha asentado la modernidad y el progreso occidental a lo largo de los últimos siglos y está abocando a España a padecer una realidad hedionda en la que los miserables son tratados como los líderes del futuro, en la que los demócratas son expulsados al gueto misterioso de la derecha extrema y en la que, en el colmo de las vilezas, las personas decentes son consideradas como peligrosos elementos de odio, intolerancia y crispación." (...)
El periodismo no está en crisis; los periódicos, sí. Reflexiones, comentarios, opiniones y soluciones captadas al azar. Grupo CGD Global Media
Editorial de CGD Información
Bajo el título de "España, en los límites de la democracia", he escrito esta mañana esta editorial para los diferentes medios del Grupo CGD Información, entre los que se incluye este "No le digas a mi mdre que soy periodista".
(...) "La izquierda española en el Gobierno, maleable, insustancial y líquida, ha roto los pronósticos políticos más sólidos de los ciudadanos y de la democracia española, y ha sumido al país en un páramo yermo de tierras movedizas, inestables y caóticas. El Ejecutivo socialista, al intentar plegar su agenda sociopolítica a las demandas incongruentes de los más radicales, de los independentistas más ariscos, de la izquierda más huraña y de los sectores sociales más demagógicos y populistas, ha roto unilateral e irresponsablemente con algunos de los valores más importantes sobre los que se ha asentado la modernidad y el progreso occidental a lo largo de los últimos siglos y está abocando a España a padecer una realidad hedionda en la que los miserables son tratados como los líderes del futuro, en la que los demócratas son expulsados al gueto misterioso de la derecha extrema y en la que, en el colmo de las vilezas, las personas decentes son consideradas como peligrosos elementos de odio, intolerancia y crispación." (...)
(...) "La izquierda española en el Gobierno, maleable, insustancial y líquida, ha roto los pronósticos políticos más sólidos de los ciudadanos y de la democracia española, y ha sumido al país en un páramo yermo de tierras movedizas, inestables y caóticas. El Ejecutivo socialista, al intentar plegar su agenda sociopolítica a las demandas incongruentes de los más radicales, de los independentistas más ariscos, de la izquierda más huraña y de los sectores sociales más demagógicos y populistas, ha roto unilateral e irresponsablemente con algunos de los valores más importantes sobre los que se ha asentado la modernidad y el progreso occidental a lo largo de los últimos siglos y está abocando a España a padecer una realidad hedionda en la que los miserables son tratados como los líderes del futuro, en la que los demócratas son expulsados al gueto misterioso de la derecha extrema y en la que, en el colmo de las vilezas, las personas decentes son consideradas como peligrosos elementos de odio, intolerancia y crispación." (...)
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